Ya no hay distancia

manos-sujetan-mundo-2Te quiero por encima del mar y del océano; por sobre las montañas que se alzan vigilantes; por sobre las fronteras, las trincheras y las líneas rojas de los desacuerdos.

¡Ha tanto ya que no nos vemos! Y, sin embargo, tu palabra te recrea en cada línea, y ya no es un renglón tras otro lo que traza, sino el contorno de tu rostro y de tu abrazo.

Tu palabra…

Tu palabra y mi palabra desnudan almas. Tu voz me llega cálida, mi voz te ampara. ¿De dónde esta hermandad, este saber que somos hijos tú y yo del mismo vientre, y ventilarlo a cada instante?

Ya ves, amor, hermano, hermana, por encima del mar y de los montes, más acá del espacio intergaláctico, mi voz te halla, la tuya me acompaña.

Ya no hay distancia.

Ya no hay distancia