Temor


El miedo nunca ha sido buena compañía: hace difícil pensar con calma, paraliza cuando es pánico, aconseja seguridad a cualquier precio. Y, sin embargo, parecemos condenados a recorrer con él algunas etapas de nuestra vida.

Europa, la soberbia, no sabe hoy bien hacia dónde se encamina: pero descubre con asombro que lo hace acompañada del temor. De la noche a la mañana, nos han revelado la imposibilidad de sostener nuestro sistema de salud pública tal y como lo conocemos, el riesgo de no saber cómo sustentar a los ancianos, lo quimérico de brindar enseñanza gratuita y lo falaz de tantas promesas de trabajo seguro y digno que nos han hecho. Europa tiene miedo, pánico, como sus bolsas de valores.

Yo, por mi parte, asisto asombrado a otro temor: el de que salgamos de esta situación a costa de ceder entregar nuestra libertad y nuestra dignidad. Lo empiezo a contemplar en Cataluña: recortes de sueldos a funcionarios, recortes de servicios sanitarios, recortes y más recortes… para recuperar esos fondos que los políticos del tripartito malgastaron -ya en su propio beneficio, ya en el de su fanatismo- durante los últimos años.

Juegan con cartas ganadoras: al fin y al cabo, los bancos en los que se gestó la crisis supieron muy bien cómo salir del paso por medio de nuestro sacrificio callado y dócil.

Temor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s